Decir
que "sé comprar" porque te devuelven el cambio en el supermercado es
como decir que "sé nadar" porque flotas en el Mar Muerto. Después
vamos al Mediterráneo, nos tumbamos de igual manera y dos olas nos dejan en
ridículo a nosotros y al crucigrama que hacíamos tan ricamente en Irsael...
Creamos
nuestra empresa y nos centramos en vender y producir. Creemos que comprar se
centra en conocer el qué, olvidándonos el cómo, el cuándo, el por
qué, el dónde y otros muchos aspectos. En estos artículos vamos a repasar
lo fundamental de todo lo que concierne a la empresa y sus compras de forma
sencilla. Digo "repasar" porque mucho de lo que veremos es lógico,
obvio, sencillo...lo que hace que lo menospreciemos y por lo tanto sigamos
perdiendo dinero. Comprar bien es ahorrar; ahorrar aumenta el beneficio;
el beneficio llena tu bolsillo...
Empezamos con algo
básico: queremos comprar un producto y tenemos dos exactamente iguales (como la
foto de la izquierda). Vemos los dos precios, la misma marca, además en uno pone
lo de "Más barato". Una ganga, vamos.
Esto
que parece tan inocente sirve para activar diferentes mecanismos que motiven la
compra hacia un lado y no hacia otro:
1) Nuestro
subconsciente compara 1 con 2. Es una comparativa sencilla y rápida.
2) Resaltan
el primero en amarillo. Visualmente nos llama la atención mucho antes y nuestro primer impulso - la comparativa de 1 con 2 - se ve reforzada con el amarillo y el MÁS BARATO.
Si obedecemos a tales señales pagaremos
un 23% más caro el precio (fíjense en el precio por kilo). Este ejemplo
nos ilustra cómo el precio unitario (el primero a 1€ y el segundo a 2,45€) no
es lo que tenemos que tener en cuenta, sino que tenemos que comparar a iguales si queremos hacer una
compra profesional.



No hay comentarios:
Publicar un comentario