lunes, 7 de septiembre de 2015

Crucigramas en el Mar Muerto

Decir que "sé comprar" porque te devuelven el cambio en el supermercado es como decir que "sé nadar" porque flotas en el Mar Muerto. Después vamos al Mediterráneo, nos tumbamos de igual manera y dos olas nos dejan en ridículo a nosotros y al crucigrama que hacíamos tan ricamente en Irsael...
Creamos nuestra empresa y nos centramos en vender y producir. Creemos que comprar se centra en conocer el qué, olvidándonos el cómo, el cuándo, el por qué, el dónde y otros muchos aspectos. En estos artículos vamos a repasar lo fundamental de todo lo que concierne a la empresa y sus compras de forma sencilla. Digo "repasar" porque mucho de lo que veremos es lógico, obvio, sencillo...lo que hace que lo menospreciemos y por lo tanto sigamos perdiendo dinero.  Comprar bien es ahorrar; ahorrar aumenta el beneficio; el beneficio llena tu bolsillo...


Comparar a iguales


Empezamos con algo básico: queremos comprar un producto y tenemos dos exactamente iguales (como la foto de la izquierda). Vemos los dos precios, la misma marca, además en uno pone lo de "Más barato". Una ganga, vamos.
Esto que parece tan inocente sirve para activar diferentes mecanismos que motiven la compra hacia un lado y no hacia otro:
1) Nuestro subconsciente compara 1 con 2. Es una comparativa sencilla y rápida. 
2) Resaltan el primero en amarillo. Visualmente nos llama la atención mucho antes y nuestro primer impulso - la comparativa de 1 con 2 - se ve reforzada con el amarillo y el MÁS BARATO.

Si obedecemos a tales señales pagaremos un 23% más caro el precio (fíjense en el precio por kilo). Este ejemplo nos ilustra cómo el precio unitario (el primero a 1€ y el segundo a 2,45€) no es lo que tenemos que tener en cuenta, sino que tenemos que comparar a iguales si queremos hacer una compra profesional.

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